Insigne Colegiata de Gandía – Parroquia Asunción de Nuestra Señora
La Insigne Colegiata de Gandía, también conocida como la Parroquia Asunción de Nuestra Señora, es una de las joyas arquitectónicas más emblemáticas de la ciudad. Situada en el centro histórico, en la Plaza Mayor, su construcción comenzó en el siglo XIV, gracias a la iniciativa del primer duque real, Alfonso de Aragón el Viejo, quien decidió sustituir la primitiva iglesia de la conquista. De esta primera fase, destaca especialmente la Puerta de Santa María, también conocida como la Puerta del Mercado, obra del arquitecto Pere Balaguer, famoso por ser también el autor de las Puertas de Serrano en Valencia.
Durante la época de los Borja, María Enríquez de Luna, duquesa regente de Gandía, continuó las obras iniciadas por Alfonso el Viejo. Fue ella quien encargó la construcción de la Puerta de los Apóstoles, obra de Damià Forment, y la terminación de la nave, ejecutada por Pere Compte, arquitecto de la famosa Lonja de la Seda de Valencia. En 1499, la iglesia alcanzó el rango de Colegiata por bula del Papa Alejandro VI, y un año después, en 1500, se completó la estructura principal con la magnífica fachada.
Historia
La historia de la iglesia comienza a principios del siglo XIII, cuando la parroquia de Santa María de la Asunción fue fundada tras la conquista del Castillo de Bayrén por Jaime I. Durante el siglo XIV, Alfonso de Aragón el Viejo decidió construir un gran templo para la ciudad, iniciando las obras con la ayuda de escultores como Pedro y Johan Lobet, quienes cincelaron las figuras del Apostolado.
El proyecto de la iglesia no se completó hasta la muerte de Alfonso el Joven, hijo de Alfonso el Viejo, en 1422. Fue entonces cuando María Enríquez de Luna, viuda de Pedro Luis de Borja, encargó la finalización del templo. Tras conseguir la bula papal de Alejandro VI, la Colegiata de Gandía fue consagrada en 1499 y su construcción continuó hasta principios del siglo XVI, con el aporte de artistas renacentistas como Paolo da San Leocadio, quien pintó el Retablo de los Siete Gozos.
La iglesia sufrió diversas remodelaciones a lo largo de los siglos, particularmente debido a los terremotos que afectaron la región. Durante el siglo XVIII, se intentó transformar su interior al estilo clasicista, pero el proyecto nunca se llevó a cabo. En el siglo XIX, la iglesia pasó a ser simplemente una parroquia debido a la Desamortización de Mendizábal, pero en 1911 recobró su estatus de Colegiata.
El templo sufrió graves daños durante la Guerra Civil Española, cuando fue incendiada y muchos de sus tesoros fueron destruidos. Sin embargo, desde 1945 ha sido restaurada y actualmente sigue siendo un lugar de culto y un importante sitio turístico.
Qué ver en la Parroquia
La Puerta de Santa María
Esta puerta lateral, también conocida como la Puerta del Mercado, es un claro ejemplo de la sencillez gótica mediterránea. Su diseño se atribuye a Joan Franch, y en el centro del gablete se encuentra una imagen de la Asunción de Nuestra Señora, la cual está representada sentada sobre el diablo, como símbolo de la victoria sobre el mal. Esta puerta, que en su época estaba decorada con columnas finamente esculpidas, nos invita a una catequesis visual sobre la vida cristiana.
La Puerta de los Apóstoles
La Puerta de los Apóstoles, obra de Damià Forment, se caracteriza por su fusión de los estilos gótico y renacentista. En el tímpano de la puerta se encuentra la figura de Dios Creador, acompañado por los arcángeles Miguel y Gabriel. En el parteluz, se representa la Virgen María, coronada, flanqueada por las figuras de los apóstoles Pedro y Pablo. Esta puerta ha sido restaurada recientemente tras los daños sufridos durante la Guerra Civil.
El Exterior de la Colegiata
Al observar la Colegiata desde el muro sur, podemos apreciar su pureza formal, sin elementos añadidos. Las gárgolas, atribuidas a Pere Compte, sirven de desagües y adornan el edificio. Si miramos la Colegiata desde el muro norte, encontramos el ábside octogonal, que reemplazó al anterior cuadrado destruido durante la Guerra Civil.
La Torre Campanario
La torre campanario, visible desde varios puntos de Gandía, fue construida en varias fases. La base corresponde al siglo XIV, y fue remodelada por Onofre Trotonda en 1756. Esta torre, que cuenta con varios cuerpos, alberga diferentes campanas, cada una con su propio carácter y sonoridad. Destaca especialmente la Campana de la Asunción, que pesa 2.033 kg, y la Campana de Nostra Senyora del Rosari, de 927 kg.
La Nave Central
La nave principal de la Colegiata es de estilo gótico mediterráneo, con una bóveda de crucería que presenta nervios y baquetones. En el centro de la nave se encuentra la piedra angular esculpida por Joan Franch, que representa la Resurrección de Cristo. Esta piedra simboliza a Cristo como el fundamento de la Iglesia.
El Presbiterio
El presbiterio era el lugar más solemne y recogido del templo. En la antigua capilla mayor se encontraba un gran retablo realizado por Damià Forment, que fue destruido durante la Guerra Civil. Afortunadamente, se han conservado algunas piezas, como una copia de la Mare de Déu de la Seu, esculpida por Esteve Edo y Ricardo Rico.
Las Vidrieras, los Óculos y el Rosetón
El interior de la Colegiata está iluminado por 18 óculos (también conocidos como «ojos de buey»), que permiten la entrada de luz natural y crean un ambiente solemne y acogedor. Además, la iglesia cuenta con un impresionante rosetón de más de 4 metros de diámetro, ubicado en la fachada oeste, que sigue el estilo gótico flamígero. Este rosetón es una de las características más destacadas de la arquitectura de la Colegiata.